Prueba de hidratación: medición objetiva de la capacidad hidratante de un cosmético.
La prueba de hidratación es la referencia científica para cuantificar la capacidad de una fórmula para aumentar y mantener el nivel de agua en la capa superficial de la piel, el estrato córneo. El instrumento utilizado, el corneómetro, mide la conductancia eléctrica del cuero cabelludo; cuanto mayor es la conductancia, mayor es el contenido de agua del estrato córneo. Este método, reconocido por las autoridades suizas (OCos/OSAV) y europeas (CE 1223/2009), proporciona datos objetivos indispensables para respaldar las afirmaciones sobre hidratación.
El protocolo comienza con la selección de un grupo de voluntarios representativo del público objetivo (edad, tipo de piel, sensibilidad). Cada participante recibe instrucciones precisas: limpiar la zona de estudio, evitar cualquier producto de la competencia durante 24 horas y, a continuación, aplicar una cantidad definida de crema o sérum en una zona de 2 cm². Antes de la aplicación, el corneómetro registra el valor de referencia (hidratación inicial). Inmediatamente después de la aplicación, se realiza una segunda medición para evaluar el efecto instantáneo. Se realizan mediciones adicionales a los 30 minutos, 2 horas, 6 horas, luego a las 24 horas y, si es necesario, a las 48 horas.
Cada medición se compara con una zona de control sin tratar, lo que permite calcular la ganancia de hidratación atribuible únicamente al producto. El seguimiento longitudinal muestra no solo el pico de hidratación, sino también el tiempo durante el cual el nivel de agua permanece superior al de la zona de control. Un producto que mantenga una ganancia de al menos 15 % durante 24 horas puede reivindicar legítimamente una «hidratación prolongada», mientras que una ganancia de 30 % a los 30 minutos que se mantiene durante varias horas justifica la afirmación «efecto hidratante inmediato».
Los resultados se presentan en forma de gráficos de variación temporal y estadísticas descriptivas (media, desviación estándar). Todos los parámetros se registran en el Dossier de Información del Producto (DIP) o en el Product Information File (PIF), lo que garantiza la trazabilidad y el cumplimiento de los requisitos reglamentarios. Esta sólida documentación tranquiliza a las autoridades, los distribuidores y los consumidores en cuanto a la veracidad de las promesas de hidratación.
Al combinar la precisión del corneómetro con un protocolo de aplicación realista, la prueba de hidratación ofrece una prueba científica fiable, indispensable para posicionar un producto en los mercados suizo, europeo y británico.
